domingo, 12 de junio de 2011

¿Cómo levantarse una mina con el mate?

Ahí está uno... tirado en el río y de repente ella gira su cabeza y uno dice.... mhhh , que interesante !! Y bueno, el mate ha sido siempre una herramienta fundamental para el "pescador de orillas" (je je).... "Querés tomar unos mates?"... el viejo truco.
Aquí les dejo las instrucciones para levantarse una mina con el mate, de Alejandro Dolina. Escucharlo al Negro por You tube es algo que le debo a mi querida amiga Marcela Debener.
Salú !!!


jueves, 9 de junio de 2011

Con humor y espíritu didáctico: las crisis financieras

Las burbujas financieras han universalizado el cortoplacismo y el facilismo, que durante mucho tiempo creímos un fenómeno muy argentino. Este video de Aleix Saló es muy bueno, muy didáctico y, además, con muy buen humor. Si Ud. nunca entendió éso de las crisis financieras y de las burbujas... no deje de mirarlo.
Si no lo puede ver por alguna razón, haga click aquí, el link es una gentileza de María Tapia:
Salú !!!

lunes, 6 de junio de 2011

Final de partida

¿Es posible conectarse con la vida estando cerca de la muerte? Hay cuestiones que hasta que no las vivimos no sabemos bien de que se trata., ni le damos la importancia que se merecen. Quizá la formalidad funeraria sea una de ellas. Tal parece que nos dice mucho de la vida. La forma en que nos despedimos de las personas parece ser tan importante como la vida misma.
Final de partida, una película japonesa, de Yôjirô Takita, Oscar a la mejor película extranjera en el 2009, fue una sorpresa para mi. La alquilé por la tapa: un hombre tocando chelo en una montaña, me pareció convocante. Apenas comenzó pensé que el DVD correspondía a otra película, que se habían equivocado en el video club. Pero no. Aunque el chelo me acompañó en todo el recorrido, el tema era otro: la vida, la muerte y el portal que articula el paso de una a otra dimensión de la existencia. La forma en que nos vinculamos con ese portal, la manera en que cuidamos a ese cuerpo, en que nos instalamos en ese momento para estar con quien parte es un aspecto de nuestras vidas que nos hemos acostumbrado a no mirar.
A los ojos de muchos, los ritos funerarios no sería el camino elegido para hablar de la armonía en la vida, de las pasiones, de los encuentros y desencuentros. Y tal parece que en el Japón  moderno tampoco habría muchos que elegirían ese camino. Pero la película sorprende con un tema universalmente áspero, una maravilla. La vi con mi hijo de 17 años, nos encantó.Nos emocionó.
Que la disfruten.
Salú !!

sábado, 21 de mayo de 2011

La sinfonía del tiempo breve

¿Que poder tiene la curiosidad en nuestras vidas? ¿Cuánto nos arrastran las ganas de explorar mundos? Mucho o poco, cada uno sabrá, pero... ¿cuánto disfrutamos de ese camino? Quizá no vale tampoco preguntarse mucho. La vida es, entre muchas cosas, un gran y efímero misterio y quizá lo que mas vale frente a él es sólo vivirlo y no arruinarlo preguntándose cosas raras. 
Esta novela parece escrita por un viejo sabio. Tiene toda la magia de alguien que parece haber vivido intensamente, y mucho. Sin embargo su autor, Mattia Signorini, es un joven italiano de apenas 31 años que es en la actualidad una de las grandes promesas de la literatura italiana. 
La novela, cortita y jugetona, es -como dice su contratapa- una alegoría de la existencia y una forma de descubrir el universo imaginario de lo escencial.
Es la historia de un viaje, como cualquiera, pero mirando su lado fantástico y misterioso. Es una novela que nos emociona porque habla de nosotros, del lugar que tiene la esperanza, la curiosidad y la amistad. No diré mucho mas. Recorrer estas páginas es meterse, en otro formato, dentro de una película de Tim Burton. Sí, es como "El gran pez". Y así termina uno de leerla.
Quizá uno recorra sus ciento ochenta páginas sólo para que te diga que la vida hace lo que tiene que hacer. No es poca cosa, y vale la pena el recorrido.

Balzac y la pequeña costurera china

Recorriendo las calles de La Boca, ese hermoso barrio porteño, leí en una de sus coloridas paredes : “La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren”. Me emocionó verla ahí, como esas pintadas políticas de bajo costo, en medio de paredes derruídas. Y me gustó porque utiliza una linda imagen para hablar del enorme poder de transformación que tiene la lectura y de los mundos que nos abren la narración, la poesía y las ideas.
Balzac y la pequeña costurera china, es una hermosa película de Dai Sije, basada en una novela autobiográfica del mismo director que, hijo de un médico, fue "reeducado" en las montañas cercanas al Tibet. Está contextuada en los últimos años de la Revolución Cultural China. y llega hasta entrados los '80 del pasado siglo En ese opresivo marco, dos jóvenes son enviados por el Estado a "reeducarse" en lejanas montañas. La música y la capacidad narrativa de ambos serán las herramientas para que puedan conectarse con la vida, la creación y –sobre todo- con la amistad y el amor. La narración y su poder es en este breve pero intenso drama, de crudeza política y austera intimidad, como algo mágico que va transformando a quienes se acercan a ella. Una película para ver… y después de verla, es una película que nos hace leer, porque nos recuerda los buenos momentos en que nos quedamos pensando en esa historia que nos ha tenido atrapados en la noche…, página por página, y que nos abre el mundo de sentidos, con ese boleto que hemos comprado en la librería o que nos prestó un amigo.
 
La película es también un alegato contra esos sistemas políticos que con una infantilidad de crueldad ilimitada pretenden encorcetar la imaginación de los seres humanos. Claro, en este sentido puede uno memorar las películas de Yian Yimou, pero ésta tiene un aire muy diferente y con mucha pasión se concentra en la creación como lugar de la crítica al sistema y como lugar desde el cual los hombres se entienden. Como la neolengua en “1984” de Orwell, el lenguaje es también nuestro mundo, que será mas rico cuantas más formas tengamos de representarlo, decirlo y sentirlo. La película no tiene desperdicio… Es rara, porque termina y dan ganas de leer, sobre todo a Balzac. Pero a mi se me dio por Don Quijote, ahí estaré hoy, cabalgando con el hombre de la bella figura,seguramente hasta bien entrada la noche.

sábado, 26 de marzo de 2011

Hechale premium...

Publicado en La Mañana de Neuquén, Suplemento Económico, Domingo 3 de abril de 2011

En una estación de servicios de las afueras de la ciudad de Neuquén, la señora –con toda la pinta de un destino cordillerano- se baja de su auto nuevo y le pide al playero que llene el tanque. Cuando le dicen que no hay nafta súper contesta: “hechale Premium” (que es casi un 20% más cara). 

La situación es todo un cuadro de estos días, la falta de combustible, -en especial de nafta súper- los domingos, los comienzos de cada semana o los fines de semana largos. Pero el cuadro nos habla también del aumento del consumo. Pareciera una pintura bastante simple de describir: La Argentina viene creciendo a tasas asiáticas, un 8,3 por ciento el último año, recuperando el ritmo que nos caracterizara desde 2003. Y si bien hay un “viento de cola” importante (la tracción asiática, el crecimiento de nuestro principal socio -el Brasil- el precio de las materias primas que no para de crecer, etc.), no es un dato menor el consumo doméstico como factor de expansión. En el 2010, el consumo interno es responsable en casi un 50% de gran parte de ese  crecimiento y ello obedece a la multiplicación del empleo como a la mejora de los salarios. Está claro que ese aumento de la demanda presiona sobre la producción, los precios (inflación por demanda) y, claro está, también sobre la estructura energética. 
Hasta las petroleras mismas señalan que los niveles de producción hoy no alcanzan para satisfacer una demanda que crece a pasos agigantados. Entre el año 2003 y el 2010, la producción de petróleo procesado cayó 7,4%, mientras que la demanda de combustibles líquidos, en el mismo periodo, creció 43%. La realidad es ésta: hoy la Argentina produce menos nafta que hace 20 años y la cantidad de automóviles creció enormemente. Los datos del Instituto Argentino del Petróleo y Gas lo confirman: en el 2010 producimos 1.200.000 metros cúbicos de nafta menos que en 1990.
Como se ha dicho mas arriba, es la consecuencia del aumento de la demanda que implica todo proceso de crecimiento. Para decirlo de una manera sencilla: El muchacho crece y le queda chica la ropa. Y es indudable que así sea, pero eso es solo parte de la cuestión. Cuando nos informamos sobre el problema, nos vemos inmediatamente  sumergidos en tratar de entender las distintas rentabilidades que inciden sobre el problema: los trabajadores de las expendedoras de combustible que reclaman un 30% de aumento salarial; la Cámara de Expendedores de la República Argentina dice que trabajan al límite y que la cantidad que se distribuye es poca, que agotan rápidamente el stock; las petroleras reclaman por su baja rentabilidad, dicen que no pueden aumentar los precios por los límites que impone el Gobierno, que no importan porque les sale más caro, y que por todo eso tienen problemas para invertir más y satisfacer una demanda que no para de crecer. Entre las petroleras las cosas también son difíciles de entender: Repsol – YPF dice que Shell y Esso están con capacidad productiva ociosa, éstas responden lo contrario. El Gobierno, con el fin de paliar la situación, pone trabas a la exportación de naftas para controlar la escasez, hace acuerdos con DPVSA, etc., pero no alcanza. 
La pregunta clave es: ¿Cómo la disponibilidad de un recurso estratégico, básico para una nación, está siendo definido por entramados de intereses y rentabilidades privadas?

Una de las consecuencias de las reformas energéticas de los ’90, continuadas parcialmente en la posconvertibilidad -en el caso de los hidrocarburos con la llamada “ley corta”-, es que el suministro de combustible líquido está pendiente de la rentabilidad de quienes están involucrados en el negocio y, en segundo lugar, la gran renta que deriva de esa actividad no necesariamente es reinvertida en la estructura energética nacional sino donde mayor rentabilidad le de a las empresas del sector (el norte de Africa, por ejemplo). Volviendo a nuestra verdad a medias, es cierto que el muchacho crece y la ropa le queda chica, el problema ahora es cómo seguir ese crecimiento cuando los tutores de la criatura no solo vendieron la ropa sino también la máquina de coser con la que la hacían. Hoy tratamos de suplir ese problema con “parches de tela” que podemos comprar por una política económica que ha impulsado el crecimiento, pero se encuentra con ese límite que, como es obvio, es un gran desafío para los tiempos que vienen.
El aumento de la demanda y el problema de la inversión para la búsqueda de reservas es un cuello de botella que se viene anunciando desde tiempos lejanos. Especialistas como Nicolás Di Sbroiavacca señalaba el año pasado que la Argentina podría convertirse en el 2011 en importador neto de petróleo. No es un tema nuevo, no va a tardar mucho para que la importación de petróleo se haga sentir en la balanza comercial. Los memoriosos verán aquí la sombra de Frondizi y su “batalla por el petróleo” para lograr el autoabastecimiento y alivianar el sector externo de la carga que impone la importación de energía. Lo cierto es que “todos los caminos conducen a Roma”: lo que está en el centro de la cuestión es la recuperación del control nacional de los hidrocarburos. Frente a ese desafío no hay un solo camino. Aunque no hay fáciles ni de corto plazo, la Argentina ha demostrado ya cuánto puede hacer desandando caminos tortuosos. En casi todos los países del mundo el petróleo es considerado un bien estratégico y no un bien comercial cualquiera. Si queremos transitar la senda de recuperar el control sobre ese recurso, debemos también considerarlo así y estamos en una inmejorable coyuntura para hacerlo. Dependemos de la voluntad política para que lo urgente no desplace a lo importante.




 

domingo, 13 de marzo de 2011

Tango a la mexicana

Hacía ya varios días que estaba en México y estrañaba mis aires. Faltaba poco para volver y un muy querido amigo me invitó a ver y escuchar un espectáculo que, según él, me iba a reparar. El lugar se llama "El hábito" y está regenteado por Liliana Felipe, en el barrio de Coyacán. El amigo sabía que venía cargando saudades de mi tierra, creo que por eso me invitó. Pues bien, entró Eugenia León -de quien hasta entonces no tenía ni idea- y la sala estalló en aplausos. Yo acompañé por gentileza, pero desde el primer tango esta mujer me tenía con el corazón en la mesa. Cuando cantó esta canción de Piazzolla y Trejo me dió con una puntería certera. Para reponerme me tomé un whisky que compartí en la barra con el pianista ruso que la  había acompañado. El diálogo sobre la perestroika me repuso de esos tremendos tangos, tan bien interpretados por esta hermosa mujer que me preparó para volver a Argentina con mas ganas.
Les dejo esta versión de Los pájaros perdidos que encontré en You tube. Que la disfruten.
Salú !!!